Preparse para un embarazo

El título suena muy superficial, como si pudiéramos prepararnos para ir al cine.

Realmente lo que quiero decir es que podemos hacer algunas cosillas para tener un embarazo sano, en la medida de lo posible. Si quienes me leen son creyentes, pues sabemos que todo está en manos de Dios y, en lo personal, me abandono a su Voluntad.

Sin embargo, les quiero comentar cómo me preparé para el embarazo de mi primera hija, igual que me estoy preparando para un posible segundo.

1. Para empezar, recomiendo tomar una dosis diaria de ácido fólico, ambos, mamá y papá. Esto es muy importante para el desarrollo del bebé y para evitar malformaciones congénitas del tubo neural, como la espina bífida.






Pero muchas mujeres empiezan a tomarlo recién cuando se enteran que están embarazadas, y muchas veces ya tienen entre 1 o 2 meses de gestación. El ácido fólico se requiere desde el primer momemto de la concepción, por eso se recomienda empezar a tomarlo desde antes. Cuando quedé embarazada de mi hija ya tenía 3 meses de estarlo tomando, y mi esposo también.

2. Empiecen una rutina de ejercicios para mejorar nuestra resistencia y estado físico en general. Yo recomiendo mucho el Pilates combinado con algún ejercicio cardiovascular como la natación, los aerobicos o el baile.

3. Si no lo han hecho, empiecen a cuidar su alimentación, que sea lo más sana posible.

4. No olviden su salud mental. Practiquen la relación o la meditación. Si nosotras estamos emocionalmente bien, también todo a nuestro alrededor tendrá paz.

5. Si tienen hijos, vayan preparándolos para la llegada de un hermano o hermana.

Recuerden que un hijo sano siempre se forma de una madre sana.

Creo que ninguno de estos consejos viene mal aún si no logramos el esperado embarazo.

En cuanto al tiempo entre un embarazo y otro, cada mujer decide de acuerdo a sus principios y situación personal. Yo ya me estoy preparando para mi segundo hijo b o hija. Nos tomamos nuestro tiempo porque consideramos importante establecer un buen vínculo afectivo con nuestra hija. El próximo año empezará la escuela y tendrá menos apego a su nido.

Y ustedes, ¿cómo se preparan y cuánto tiempo consideran entre un hijo y otro?