Pintando Mandalas



Lunes de mamás…

Les traigo una actividad relajante, que he etiquetado en las tres temáticas de este blog: Maternidad, Niños y Manualidades ¿por qué? 


1. Porque las mamás vivimos muy estresadas, tanto las que trabajamos fuera de casa, como las que trabajan tiempo completo en sus hogares. El lunes pasado les comentaba sobre la importancia de darnos un tiempo a nosotras mismas. Esta actividad nos permitirá relajarnos y alejar el estrés.


2. Es una actividad que podemos compartir con nuestros hijos, claro con algunas variantes para ellos. Pero les aseguro que podan pasar un rato muy agradable. Y al mismo tiempo que hacemos algo divertido, nuestros pequeños sentirán ese afecto y cercanía de compartir tiempo con mamá. 


3. No es exactamente una manualidad, pero involucra un proceso creativo y muchos colores.



Quizá alguna de ustedes ya ha escuchado sobre las Mandalas, no voy a detenerme en su significado espiritual de origen budista e hindú. Tengo profundas creencias cristianas y no quiero, bajo ninguna circunstancia, fomentar conceptos que vayan en contra de mi religión, y más aún si tienen conexión con la New Age. 

Así que no hablaré sobre sus orígenes, solamente me interesa saber que es un dibujo para adultos y que me gusta mucho la simetría de sus formas porque permite combinar colores siguiendo patrones o series, y que por tener espacios muy reducidos nos lleva a la concentración. 


Pero bien, si no quieren pintar una Mandala, pueden pintar cualquier otro dibujo. Sin embargo, es importante mencionar que los dibujos para colorear diseñados para niños son dibujos amplios y grandes, precisamente porque los niños no controlan bien sus trazos y cuando empiezan a colorear se les hace difícil delimitar los espacios (no salirse de los contornos del dibujo). A diferencia de las Mandalas, que como les decía, tienen espacios muy pequeños, justamente porque los adultos ya dominamos mejor la técnica de colorar. 


Esa es la única razón por la que gustan las Mandalas. No tienen para mí ningún sentido espiritual, más que relajarme coloreando figuras geométricas y simétricas. 


Que necesitamos


1. Dibujos en blanco. Uno para nosotros y uno para nuestros hijos. Existen libros especiales de Mandalas, pero son muy caros, no veo la necesidad de gastar tanto dinero si podemos descargarlos gratis en la Web. Yo imprimí varias este sitio. También existen los libros para niños para colorear. Mi Génesis tiene varios, pero he decido imprimirle también un par de hojas para que su actividad sea lo más parecida a la mía. 



2. Lápices de colores. Parece sencillo, pero es muy importante tomarnos un poco de tiempo para elegir unos buenos lápices de colores. Yo he optado por la marca Faber Castell, su textura es muy suave, odio los lápices de colores duros porque el color no se esparce bien y el trabajo no queda muy bien. Si quieren gastar un poco más de dinero, les recomiendo la línea de lápices acuarelables de esta misma marca, con los que pueden crear efectos de acuarela. También están las líneas profesionales Prismacolor o Lyra, que los encuentran en las tiendas donde venden materiales para arquitectos o artistas. Mi hija usa sus crayones Smarty. No es buena idea gastar mucho dinero en crayones porque los niños los rompen y pierden con facilidad, y luego tenemos que estar comprando y comprando. Lo único que recomiendo es que sean tamaño jumbo y los triangulares son mejor manipulables para las pequeñas manitos de nuestros hijos.







3. Un ambiente tranquilo, limpio y relajado. Esta vez elegimos el piso, donde he pasado la mayor parte de mi tiempo libre estos dos últimos años. Tiene que estar limpio y ordenado. Libre de otros juguetes alrededor para facilitar la concentración. Y es una excelentísima idea poner música de fondo, clásica de preferencia. Yo tengo mi buen repertorio desde que estaba embarazada. Para esta actividad recomiendo Mozart, música tibetana o sonidos de la naturaleza.

4. ¡Vamos a colorear! …Hasta mi esposo se unió a la actividad. El tambiénb pintó su mandala.