Tarjeta de invitación

Que tal amigas!

Este viernes no les traigo avances del juego de cubos. No se imaginan cómo estoy de ansiosa por tomar mi aguja y los hilos de colores para seguir cosiendo. La verdad no he avanzado mucho desde la semana pasada porque me pidieron unas de 60 tarjetas de invitación para una fiesta de cumpleaños. Acepté el pedido porque es una persona a quien aprecio, compañera de trabajo, pero me las pidió con muy poco tiempo. Lo bueno es que tengo un esposo 100 que me ayuda bastante en mis proyectos, a veces tiene más paciencia que yo, es creativo y le vienen buenas ideas. Creo que hacemos un buen equipo de trabajo.


Aquí les dejo una muestra de las tarjetas. Ayer las terminé y hoy las entregué. Así que mañana sigo con mi proyecto de los cubos.






Se agregó una etiqueta con el nombre
del invitado y dos para la cena


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proteger la privacidad

Pero no quise dejar vacío el espacio que he puesto los viernes para compartir algún proyecto. Pensé en hacer un paso a paso de estas tarjetas, que bien pueden servir para cualquier ocasión, de hecho, las diseñé anteriormente para un cumpleaños No. 2 que iba a celebrarse junto con el Bautizo. A mi amiga le gustó el diseño y le hice algunas modificaciones, porque esta vez eran para un cumpleaños No. 60. Bueno, no crean que al decir "mi amiga" es porque yo también ando rondando esa edad, simplemente me gusta tener amistades de todas las edades.


No se imaginan lo feliz y emocionada que está por la celebración de sus 60 años. Creo que es un momento en el que nos sentamos a reflexionar sobre nuestra vida, lo que hemos hecho, lo que falta por hacer, nuestros sueños pasados. Es un momento para sentarnos en la tranquilidad del atardecer, dejando a un lado las prisas, el corre corre y todas esas cosas que hacen que nos olvidemos de disfrutar la vida. Sentarnos y ver a nuestros hijos ya grandes y realizados, viviendo sus propios sueños, cometiendo sus propios errores y disfrutando de sus propios retoños. Ese momento en que seguro seremos mamás por segunda vez, cuando nos llamen abuela.


Creo que llegar a esa edad es la plenitud de la vida y debe dar cierta nostalgia. Pensemos en cómo quisiéramos estar cuando lleguemos allá, y actuemos en concordancia, porque de algo estamos seguros: El tiempo no perdona y no da segundas oportunidades. Una vez que estemos allá no podremos regresar atrás. 


Como siempre que tomo el teclado, me he desviado del tema inicial. Pero ya ustedes me conocen, saben que mis ideas fluyen a gran velocidad cuando me siento a escribir.


Retomemos el asunto de la tarjeta. En realidad no tengo mucho que decir, basta con verla para que puedan hacer una igual.



Vamos a necesitar:



La nube no es parte del diseño.
Es para proteger la privacidad


•    Un diseño a gusto del festejado. Yo trabajo en Power Point, Publisher y Photoshop. En este último no soy muy experta, pero cualquiera con verdadero interés puede aprender con tanta información que circula por la Web.

•    Papel adecuado para imprimir. Esta vez usé cartulina opalina blanca con un gramaje de 210 gr. (Con una hoja tamaño carta hacen 2 tarjetas)


•    Cinta de encaje (con una yarda hacen 3 tarjetas)


•    Cinta de mantequilla (igual, con una yarda pueden hacer 3 tarjetas)


•    Silicón caliente


Nota: Existe una gran variedad de cintas hermosas que pueden sustituir. Por ejemplo, en lugar de la cinta de encaje corriente pueden usar encaje Chantilly o Guipur, que son bellísimos (pero no muy baratos), también pueden sustituir esta cinta por Whasi Tape; y en vez de cinta de mantequilla pueden poner Organza o Satín. Todo depende del gusto del cliente y de su presupuesto.


Herramientas:


•    Impresora a color que soporte el gramaje de papel que estamos usando

•    Tijeras y cutter
•    Perforadora de un agujero pequeño
•    Regla
•    Pistola para silicón

Paso a paso (aunque creo que no es necesario porque con solo verla ya podrían hacerla, sin más):


1.    Imprimimos el diseño de la tarjeta y las etiquetas (si quieren que les regale el diseño, sigan los pasos que pongo al final)


2.    Cortamos las tarjetas y las etiquetas, para usamos el cutter porque hace un corte más preciso que la tijera, y si tienen guillotina mejor. También podemos usar tijeras con bordes especiales.


3.    Pegamos dos tiras de cinta de encaje (con mucho cuidado de no dejar marcas de silicón)


4.    Pegamos las cintas de mantequilla al reverso de la tarjera y las pasamos por el agujero.


5.    Colocamos las etiquetas en la cinta de mantequilla y hacemos un lazo para cerrar.


Me hubiera gustado hacer un pequeño video, pero créanme, mi esposo y yo trabajamos con el tiempo corriendo para poder entregar las tarjetas sin retrasos.


Les cuento que mi clienta me pidió que pusiera en su tarjeta una oración de agradecimiento. Y hoy que se las entregué me preguntó que de dónde la saqué? Porque era su vida!


Simplemente me puse en su lugar y escribí la oración que yo haría al cumplir mis 60 años.


¡Qué bueno que le ha gustado! La verdad este trabajo fue realizado sin la intervención del cliente. Siempre me gusta platicar un rato para que me cuenten sus gustos y preferencias, y determinar juntos el diseño, los materiales a usar, los colores, etc. Pero esta vez solo recibí una llamada telefónica y cuando le dije que no podía hacer las tarjetas sin que ella autorizara el diseño, me contestó que no importaba su autorización porque todo lo que yo hiciera quedaría bonito. Esa es la confianza que ganamos cuando hacemos las cosas con empeño y dedicación.


Para obtener el diseño digital y editable:


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Gracias por leerme y que tenga un día espectacular